Ali – versión española

Venecia es una maravilla, pero es mejor viajar por Italia con dinero. Hacer dedo es casi imposible, ya que es uno de lo lugares mas difíciles. El día que dejamos Venecia esperamos cuatro horas. Se nos hizo de noche y nadie se paro. Cuando se hace dedo nunca sabes cuanto tiempo vas a esperar, por lo tanto puedes aprovechar ese tiempo hablando con los que pasan por la calle. A Lin le encanta saludar y tomar el pelo a los transeúntes que pasan y así es como conocimos a Ali. Ali es de Sierra Leona y es negro como el azabache. Llego a Italia en patera en unas condiciones infrahumanas. Viajaba con unas 300 personas hacinadas en una barca sin comida, sin agua durante cinco días. A diferencia de otros muchos que mueren ahogados, Ali tuvo suerte y llego vivo a la costa italiana. Ahora acogido por el gobierno de Italia, que le ha proporcionado casa, ropa, 50 euros semanales para comida, espera recibir el permiso de trabajo que le abrirá las puertas a una vida mejor. Ahora tiene que estudiar italiano y prepararse para un examen que decidirá si se queda o es enviado de vuelta a África. Vive con ocho nigerianos en la misma casa y todos están en la misma situación que el. Cuando nos vio tirados en el césped comiendo el ultimo yogur que nos quedaba, no dudo un momento en ofrecernos dormir en su casa. 

Al llegar nos ensenó su habitación. Comparte cuarto con otros dos chicos y quiso que durmiéramos en su cama. Al lado de la cama tiene una mesita de noche donde guarda el arroz, el aceite y algunos otros productos de primera necesidad. La casa en la que vive no es ninguna maravilla. todo es muy simple y austero, pero suficiente para ir tirando. Como pequeño detalle su casi no tiene agua caliente, así que no queda mas remedio que ducharse con agua fría.
Bajamos a la cocina y salieron a saludarnos movidos por la curiosidad todos los habitantes de la casa. He de reconocer que por un momento me sentí un poco asustada. Era la única mujer en la casa y la única blanca. Empecé a dudar si realmente quería quedarme a dormir ahí, pero Ali me aseguro que todo iría bien y que no me preocupara. Con lo pco que tiene nos cocino el plato típico de su país: arroz con una salsa de tomate y pollo. Nos sentimos realmente conmocionados y movidos por la ternura que transmitía este chico.
Sus compañeros también cocinaban algo típico de Nigeria: masa de harina mezclada con agua caliente que finalmente se convierte en una masa elástica que se acompana con una salsa de carne y verdura. Todo se cocina en el suelo de la cocina y una vez preparada la comida, en circulo todos comen del mismo bol cogiendo la masa con la mano y mezclandola con la salsa.
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Ali, Lin y yo también comimos del mismo bol y la comida siendo muy simple estaba deliciosa.
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Entre ellos se llaman „brother” y uno de sus hermanos estaba muy emocionado y contento por la oportunidad de poder hablar en ingles con nosotros. Se podía sentir la felicidad que sentía diciéndonos:
I am so happy I can speak english with you! i love this language so much!
Todos y cada uno de ellos añora  tener una vida sencilla con un trabajo que les permita vivir y mantenerse en Europa. Por nada del mundo quieren volver a su país de origen. allí dicen no hay nada que hacer, no hay trabajo y su país esta corrupto hasta la medula. Solo viven vien los que gobiernan y la gente corriente se las ve canutas para salir adelante.
El gobierno italiano les mantendrá unos meses mas y después de examen su suerte esta echada. A todos ellos les deseo mucha suerte y ojala puedan cumplir su sueno europeo. mis mejores deseos para cada uno de ellos, sobre todo después de los que han pasado para llegar a Europa.
Por razones de calor finalmente acampamos en el jardín de la casa para dormir. Todos estaban horrorizados por nuestra insensata decisión de dormir fuera de la casa, no sea que nos fuéramos a congelar (hacia unos 15 grados afuera). Pero el calor humano de la casa hacia imposible dormir dentro.
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A la mañana siguiente Ali nos acompaño al lugar donde nos había conocido. Se empeño en llevar mi mochila de 14 kilos y con un abrazo nos despedimos de el.
– En caso de que nadie se pare hoy tampoco, ya sabeis donde vivo. Voy a estar en casa.
Asi se despidió de nosotros. Muchas gracias por todo BROTHER.
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A los 15 minutos por fin un coche se paro y nos llevo los 3 kilómetros que encestábamos ayer pasa salir de Venecia. El rumbo – los Balcanes.

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